El dilema de la remera en la pileta: Por qué el verano «destapa» el Pectus en los adolescentes

por | 5 de enero de 2026 | Torax, Uncategorized

Llega el verano a Buenos Aires. El calor de enero no perdona y las invitaciones a las piletas en las quintas o las tardes de playa en Mar del Plata son el plan obligado. Pero, de repente, como padre, notás algo que te inquieta: tu hijo adolescente no se quiere sacar la remera. O quizás, en un descuido mientras se ponía protector solar, viste un hundimiento en su pecho que antes no estaba ahí. No es una impresión tuya ni una mala postura; es la estacionalidad de una condición que afecta a miles de jóvenes y que, según la ciencia, tiene su pico de preocupación justo ahora.

Abordar el Pectus Excavatum en adolescentes requiere una mirada que vaya más allá de lo meramente clínico. En una edad donde la identidad se construye frente al espejo y en la mirada del otro, esa pequeña hendidura en el tórax puede pesar mucho más que cualquier diagnóstico físico. Es un tema de piel, de confianza y de cómo un joven se proyecta hacia el mundo en sus años más formativos.


El «Pico de Enero»: La ciencia detrás de la preocupación estacional

No es casualidad que las consultas aumenten cuando el sol empieza a picar. El artículo científico Seasonal interest in pectus excavatum and pectus carinatum, publicado en el Journal of Thoracic Disease, confirma lo que vemos año tras año en el consultorio: el interés y las búsquedas sobre esta condición explotan con el calor.

En invierno, Buenos Aires nos permite el refugio de los buzos oversize, las camperas infladas y el uniforme escolar. El tórax está convenientemente oculto bajo capas de lana y algodón. Pero el verano es el momento de la verdad. La exposición corporal aumenta y, con ella, la autoconciencia de los chicos sobre su propio cuerpo.

Si vos lo notaste ahora, es muy probable que él lleve meses —o incluso años— procesándolo en silencio frente al espejo del baño. El estudio mencionado revela que las búsquedas globales de términos como «pecho hundido» o «cirugía de tórax» tienen una correlación directa con las temperaturas máximas. En el hemisferio sur, nuestro «pico de ansiedad» ocurre entre diciembre y marzo. Para entender a fondo esta condición, podés revisar qué es el Pectus Excavatum: la guía que todo padre necesita, donde desglosamos la anatomía de este fenómeno.


La autopercepción: El verdadero motor del tratamiento

Pectus Adolescente

Históricamente, la medicina se enfocó en si el Pectus Excavatum en adolescentes comprimía el corazón o limitaba la capacidad pulmonar. Si bien estos factores se evalúan mediante estudios diagnósticos, la ciencia actual es cautelosa y honesta: en la gran mayoría de los casos leves o moderados, los efectos fisiológicos son objeto de debate y a menudo no presentan un riesgo vital inmediato.

Entonces, ¿por qué tratarlo? Porque en la mayoría de los casos el punto más importante para indicar un tratamiento es cómo el paciente se siente con su cuerpo. Como padres, a veces cometemos el error de decir: «No es nada, ponete derecho», o «Ni se nota, no seas exagerado». Pero para un chico de 15 años que está definiendo su identidad, ese «pocito» puede ser una barrera social invisible pero infranqueable. Que evite de la pileta no es timidez; es un mecanismo de defensa. El concepto moderno de salud incluye el bienestar psicofísico, y si una condición estética genera aislamiento o angustia, el tratamiento está plenamente justificado.


El lenguaje corporal: Más allá de la estética

Un detalle que solemos notar en el consultorio es la postura de camuflaje. El adolescente con Pectus Excavatum tiende a rotar los hombros hacia adelante y encorvar la espalda (cifosis). No es solo una mala costumbre: es un intento inconsciente de «cerrar» el tórax para que el hundimiento sea menos visible.

Esta postura, mantenida durante años, puede derivar en dolores contracturales y una imagen de falta de seguridad que afecta su forma de caminar y cómo se relaciona con sus pares. Corregir el Pectus no solo endereza el hueso, sino que «abre» el pecho del joven al mundo, permitiéndole una postura de confianza que impacta directamente en su lenguaje no verbal.


Guía para padres: Cómo hablar del tema sin incomodarlos

Sabemos que la adolescencia es un campo minado de silencios y respuestas monosilábicas. Abordar el tema del pecho hundido requiere la delicadeza de un cirujano y la complicidad de un amigo. Aquí algunos consejos para esa charla de domingo:

  1. Evitá el drama: No lo plantees como una «deformidad» o algo «roto». Usá términos como «particularidad anatómica» o simplemente «el hundimiento».
  2. Validá su evitación: En lugar de obligarlo a sacarse la remera, preguntale: «¿Te sentís incómodo cuando vamos a la pileta por el tema del pecho?». Dejale saber que es normal sentirse así.
  3. Ofrecé soluciones, no imposiciones: «Leí que esto es muy común y que hay especialistas que ayudan a que te sientas mejor. ¿Te gustaría que hiciéramos una consulta para sacarnos las dudas?».

Charlas de vestuario: Preguntas Frecuentes (FAQs)

Es lógico que tengas dudas. Aquí despejamos las más comunes que suelen surgir entre mates y charlas de padres:

1. ¿Es peligroso el tratamiento de Pectus Excavatum en verano?

Absolutamente no. De hecho, existe una ventaja logística: el receso escolar. Muchos padres en Buenos Aires eligen los meses de enero o febrero para iniciar tratamientos o recuperaciones, ya que el chico no tiene la presión de cargar mochilas pesadas ni el estrés de los exámenes.

2. ¿Existe solución sin pasar por el quirófano?

Para el Pectus Carinatum se suelen usar corsés. Para el Pectus Excavatum en adolescentes, existe la campana de vacío (Vacuum Bell). Este dispositivo requiere mucha constancia (horas de uso diario) y funciona mejor en tórax muy flexibles. No es para todos, pero es una opción que evaluamos siempre antes de pensar en otras alternativas.

3. ¿El gimnasio puede «tapar» el hundimiento?

Es una de las consultas más frecuentes. Si bien fortalecer los pectorales ayuda a que el tórax se vea más armónico, el músculo crece alrededor de la deformidad ósea. El ejercicio es excelente para la salud mental, pero no es una cura estructural.


La mirada experta: El Procedimiento de Nuss

Cuando hablamos de Pectus Excavatum en adolescentes, la palabra «operación» suele asustar. Sin embargo, la medicina ha evolucionado hacia la elegancia de lo mínimamente invasivo. El estándar de oro hoy es el Procedimiento de Nuss.

A diferencia de las cirugías antiguas que requerían grandes incisiones, la técnica de Nuss utiliza dos pequeñas aperturas laterales para colocar una barra de metal que «moldea» el pecho desde adentro, como si fuera un aparato de ortodoncia, pero en el tórax. La barra permanece un tiempo y luego se retira, dejando un tórax con una anatomía natural. El cambio es inmediato y el impacto en la autoestima es, sencillamente, transformador.


El camino a la recuperación: Volver al ruedo

Una de las mayores preocupaciones es el «después». ¿Podrá volver a jugar al fútbol en el club? ¿Podrá ir al gimnasio? La respuesta es un rotundo sí.

  • Primer mes: Caminatas tranquilas, mucha hidratación y evitar cargar peso.
  • Segundo mes: Vuelta a las clases y actividades sociales normales.
  • Tercer mes: Inicio de actividad física gradual (natación, running).
  • Entre el sexto mes y el año: Alta completa para deportes de contacto (rugby, fútbol).

La meta es que el adolescente recupere no solo su anatomía, sino su vida activa sin limitaciones ni complejos.


Conclusión: Recuperar la libertad de disfrutar

El bienestar de un hijo no se mide solo en milímetros de corrección, sino en la libertad con la que se mueve en el mundo. Si este verano notaste que tu hijo se encorva para ocultar su pecho o que evita los planes con amigos, no dejes pasar el tiempo.

El Pectus Excavatum en adolescentes tiene solución y el primer paso es desdramatizarlo. Una consulta a tiempo con un especialista no significa necesariamente terminar en una cirugía; significa validar lo que tu hijo siente. Que el próximo enero, la única preocupación de tu hijo sea disfrutar del sol con sus amigos.

Pectus adolescentes

Llamada a la Acción (CTA)

¿Sentís que tu hijo está limitando su vida social este verano? No esperes a que termine la temporada. Agendemos una consulta en mi consultorio para evaluar su caso con la sensibilidad y el profesionalismo que el tema merece.

¿Damos el primer paso juntos?

A veces, dar el primer paso trae alivio. Si estás atravesando un momento de incertidumbre, podemos conversar con calma y claridad.

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